• Cuestiones

    Mi cuerda floja

    A pocos les agrada caminar sobre una cuerda floja. Que tengas éxito depende de que sea justo la línea media de tu pie la que se pose en la línea de la cuerda, y por si esto fuera poco, que el resto de tu humanidad también se apoye en ella. Pero es tan fácil pisar en falso, que en cuestión de segundos estarías cayendo hacia uno u otro lado. Y sucede más a menudo de lo que piensas. El día a día está teñido de cuerdas flojas, que además resultan ser invisibles, y sólo te percatas de que pisaste en falso cuando te encuentras cayendo. «Oh, pisé mal», piensas… pero lo hecho, hecho está. Y ves alejarse la cuerda hacia arriba mientras esperas el golpe seco de tu aterrizaje. Es el riesgo inherente de intentar caminar en las alturas. La apuesta inevitable cuando te atreves a más, o cuando la ilusión ha nublado a la razón cual espejismo que promete calmar la sed. Nadie puede asegurarte que llegarás al otro lado de la cuerda, pero sin embargo te embarcas porque lo crees absolutamente posible. Y entonces ocurre un cortocircuito en tu equilibrio, y caes. Pero, una vez que has caído, una vez que te has equivocado al dar ese paso, una vez que te has zambullido dando tumbos por los aires… ¿vuelves a subir a la cuerda?

  • Autores Invitados,  Cuestiones

    Morir, renacer…

    «Protesta a la muerte»

    La muerte acosa mi alma, sabe que el tiempo le es favorable, por lo tanto goza de ser inevitable, juega y amaga, se asoma… se esconde.
    Mi discrepancia con ella no es excusa; vivo mis días en su contra, ignorando los numerosos finales que me han sido revelados, protestando ante su inminencia, desafiando su apremiante llegada, insultándole por los amores que me ha quitado.

    Confieso que le he deseado un par de veces; como amante que anhela los brazos de quien le ha dañado, cual miserable, que en el patíbulo apura sus engrillados pasos, con la esperanza de ser prontamente librado.

    Pero la muerte no juega en mi liga, no asiste cuando se le invoca, no responde llamados ni se somete, no se agrada en mis múltiples contradicciones, no… ella tiene sus propias reglas, no transa, dejando en claro que lo eterno no se rige por la carne y que más temprano que tarde, el chasquido de sus dedos se alineará con mi parpadeo y al fin… estaremos cara a cara.

    Kako Núñez

     

    ¿Por qué piensas que no me conoces? Desde niño te han enseñado que soy un enigma del que mejor no hablar. Como esos agujeros negros del universo que no sabes a dónde te llevan, pero que inevitablemente algún día tendrás que atravesar.