• Cuentos Cortos

    Un barco sin capitán

    «Señora, debe asumir su puesto en el timón». La voz de ese hombre me llega como un eco lejano, pero es suficiente para comenzar a abrir los ojos. Me había quedado dormida poco después de ver unos nubarrones en el horizonte. Para evitar el pánico de pensarme en medio de una tormenta en altamar, tomar una siesta me había parecido una buena opción. Pero ahora que aquel tripulante había osado despertarme, y mientras me tomo unos segundos para enterarme de que ya no sigo soñando, puedo darme cuenta que las nubes negras cubren por completo el cielo bajo el cual navegamos y el viento sopla amenazante. Sinceramente, no tengo idea de cómo ni por qué estoy a bordo de este barco. Sólo recuerdo vagamente haber caminado por un muelle, haber charlado con un par de personas y bueno… una cosa lleva a la otra, y aquí me encuentro: embarcada quién sabe hacia dónde. Y no sólo embarcada, flotando además sin rumbo en medio de una tempestad pronta a desatarse. ¿Qué me había dicho el hombre que me despertó? Ah… sí, algo sobre mi puesto en el timón… (¿El timón?).