• Cuentos Cortos

    Hey, Príncipe Azul

    «Estimado Príncipe Azul, para cuando leas esta nota ya no estaré aquí. He decidido abandonar la torre en la que, encerrada tantos años, te esperé sin que llegaras. Y, para ser sincera, no deseo que la mitad de mi vida transcurra aquí. Siendo niña mis padres me confinaron a estas cuatro paredes creyendo que era lo mejor para mí, y tal vez lo haya sido… no dudo de sus nobles intenciones. De otro modo siempre hubiera sido una tibia princesita que teme a todo en la vida, complaciente y servicial pero cobarde e infeliz. En cambio, aquí he aprendido mucho y me he forjado un carácter, pero sobre todo he fortalecido mi alma. Y aunque agradezco a mis padres por ello, ya es hora de salir de aquí. Lo siento, no habrá ninguna princesa esperándote cuando escales a lo alto de la torre.

    Tranquilo, ya maté al dragón. No fue nada fácil, de esto sabrás mucho ya que eres un valiente guerrero. Pero… a que no sabes? Descubrí que yo también puedo serlo.

  • Imposible
    Cuentos Cortos

    Imposible

    Condujo su coche comandado sólo por la idea de verla. Era un impulso que lo invadía bastante seguido últimamente, y por eso la ruta que lo llevaba a su oficina sufría algunos desvíos obligatorios y frecuentes. No siempre tenía suerte, a decir verdad… pocas veces la encontraba en el camino. Pero lejos de ser ése un motivo para desistir, más le ahondaba en el pecho el deseo de cruzarla. Pensó en aquella mañana de octubre en que la conoció. Tan hermosa y alborotada, ella parecía no haberse fijado en él. Pero él sí, la había observado tan profundamente en esos pocos minutos que había sido suficiente para despertar su interés. Bueno… sí, algo más que interés. Quizás esa ansiedad seducida por la certeza de que hay algo más.

    Al doblar la esquina la silueta anhelada se dibujó ante sus ojos, y el corazón le dio un vuelco.